Sifón pierde agua: cómo localizar la fuga y repararla
Si el agua aparece solo al vaciar el lavabo o el fregadero, la fuga está en el desagüe: casi siempre una tuerca del sifón floja, una junta deteriorada o mal colocada, o el propio sifón agrietado. Apretar a mano, cambiar las juntas o sustituir el sifón lo soluciona.
Coloca un cubo bajo el sifón antes de aflojarlo. Si has usado productos desatascadores, protégete manos y ojos: el agua retenida puede ser corrosiva.
Contenido del artículo
Encontrar agua en el mueble del lavabo o del fregadero es frecuente, y a menudo el culpable es el sifón. La forma de distinguirlo es sencilla: si el agua aparece solo cuando vacías el lavabo o el fregadero, la fuga está en el desagüe y no en la entrada de agua.
Por qué ocurre
El sifón está formado por varias piezas unidas con tuercas de plástico y juntas de goma. Con el tiempo, las tuercas se aflojan con las vibraciones o tras una limpieza, las juntas se endurecen o se desplazan y el plástico puede agrietarse, sobre todo si se ha apretado en exceso o se han usado productos agresivos.
Comprobaciones rápidas
- Seca completamente el sifón y el interior del mueble.
- Llena el lavabo con agua y vacíalo de golpe.
- Pasa un papel seco por cada unión: válvula del desagüe, tuercas del sifón, unión con el tubo de la pared y conexión del electrodoméstico si la hay.
- Observa si gotea por una unión o si el agua sale por una grieta del cuerpo.
Causas más frecuentes
1. Tuerca floja
Es lo más habitual, sobre todo después de limpiar el sifón.
Solución: aprieta la tuerca a mano, firme pero sin forzar. Las tuercas de plástico se rompen si se aprietan con herramientas.
2. Junta deteriorada o mal colocada
Las juntas cónicas o planas pueden quedar torcidas, invertidas o haberse endurecido.
Solución: desmonta la unión que gotea y revisa la junta. Las juntas cónicas tienen una orientación concreta: la parte estrecha mira hacia la tuerca que la empuja. Si está dura o deformada, cámbiala por una nueva del mismo diámetro.
3. Válvula del desagüe con fuga
A veces el agua no sale del sifón, sino de la válvula de desagüe (la pieza que atraviesa el lavabo), por una junta deteriorada bajo la porcelana.
Solución: con el sifón desmontado, afloja la tuerca de la válvula, cambia sus juntas y vuelve a montarla centrada. En algunos casos conviene sustituir la válvula completa.
4. Unión con el tubo de la pared
El manguito o junta de unión entre el sifón y el desagüe de la pared puede haberse desplazado.
Solución: comprueba que el tubo entra bien en el manguito y que la junta está en su sitio. Si la pieza de la pared está dañada, puede requerir un fontanero.
5. Sifón agrietado
El plástico envejece y puede agrietarse, sobre todo en la curva.
Solución: sustituye el sifón por uno nuevo del mismo diámetro (los más comunes en lavabos son de 32 o 40 mm). Lleva el antiguo como referencia.
Qué puedes comprobar tú mismo
- Localizar la unión exacta con papel seco.
- Apretar tuercas a mano.
- Recolocar o cambiar juntas.
- Sustituir el sifón completo.
- Revisar que el agua no venga en realidad de los latiguillos o la base del grifo.
Cuándo llamar a un fontanero
- La fuga está en la conexión con la pared o dentro de ella.
- El mueble, el suelo o la pared tienen humedad antigua.
- Tras sustituir juntas y sifón sigue apareciendo agua: sigue la guía de cómo localizar una fuga de agua.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si la fuga es del sifón o del grifo?
Seca todo y espera con el grifo cerrado. Si aparece agua sin usar el lavabo, la fuga está en la entrada (grifo, latiguillos o llaves). Si solo aparece al vaciar agua por el desagüe, está en el sifón o en la válvula del desagüe.
¿Puedo usar teflón o silicona en las roscas del sifón?
Los sifones de plástico sellan con sus juntas, no con la rosca. Lo correcto es colocar bien las juntas y apretar a mano. La silicona puede dificultar futuros desmontajes.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si el problema implica electricidad, gas, agua a presión o tienes cualquier duda, contacta con un técnico cualificado. Consulta nuestra metodología editorial.