Cómo ventilar correctamente una vivienda
Lo más eficaz es ventilar poco tiempo con mucha renovación: 5-10 minutos al día con ventanas opuestas abiertas para crear corriente, mejor por la mañana y después de duchas y cocinado. Usa los extractores, no tapes rejillas ni aireadores y evita dejar ventanas entreabiertas durante horas en invierno.
Si en casa hay calderas, calentadores o estufas de combustión, la ventilación y las rejillas obligatorias son imprescindibles para la seguridad: nunca las tapes. Ante dolor de cabeza, mareo o somnolencia junto a un aparato de combustión, ventila, apágalo, sal al exterior y llama a urgencias.
Contenido del artículo
Ventilar es la medida más sencilla y barata contra la humedad, el moho y los malos olores, pero no todas las formas de ventilar son igual de eficaces. Dejar una ventana entreabierta todo el día en invierno enfría las paredes y apenas renueva el aire; abrirlo todo unos minutos con corriente, en cambio, renueva el aire sin enfriar la casa.
Por qué hay que ventilar
En una vivienda se genera vapor de agua constantemente: al respirar, cocinar, ducharse, fregar o tender ropa. Si ese vapor no sale, la humedad relativa sube y se condensa en las superficies frías. Ventilar sustituye ese aire húmedo por aire exterior, que al calentarse dentro tiene menos humedad relativa.
Cómo ventilar bien
Ventilación cruzada
Abre a la vez ventanas de fachadas opuestas (o ventana y puerta de entrada al rellano, si es posible) para crear corriente. El aire se renueva en pocos minutos.
Tiempo
- En invierno: 5-10 minutos suelen bastar.
- En primavera y otoño: puede ser algo más.
- En verano: ventila en las horas más frescas (primera hora de la mañana o la noche).
Momentos clave
- Al levantarse, sobre todo los dormitorios.
- Después de ducharse.
- Durante y después de cocinar.
- Si se tiende ropa dentro.
Usa los extractores
- Baño: durante la ducha y 15-20 minutos después.
- Cocina: durante el cocinado y unos minutos después.
- Comprueba que aspiran (una hoja de papel debe quedarse adherida a la rejilla) y limpia sus filtros.
Errores frecuentes
- Dejar una ventana entreabierta horas en invierno: enfría la pared alrededor y favorece la condensación justo ahí.
- Tapar rejillas o aireadores de las ventanas para evitar el frío.
- Ventilar solo una habitación con la puerta cerrada, sin corriente.
- No ventilar los días de lluvia pensando que entra más humedad.
- Usar ambientadores para tapar el olor a cerrado en lugar de renovar el aire.
Compruébalo con un higrómetro: mide la humedad antes y después de ventilar. Si tras ventilar vuelve a subir muy rápido por encima del 60-65 %, hay una fuente de humedad importante o un problema de base: consulta por qué hay humedad aunque ventile.
Ventilación y aislamiento
Si has mejorado el aislamiento de las ventanas, la casa es más estanca y necesitará más ventilación consciente que antes. Te lo explicamos en cómo mejorar el aislamiento de una ventana.
Cuándo consultar a un profesional
- Las estancias interiores (baños sin ventana, cocinas) no tienen extracción o no funciona.
- La humedad sigue alta pese a ventilar correctamente.
- Quieres valorar un sistema de ventilación mecánica.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor ventilar por la mañana o por la noche?
Por la mañana es especialmente útil, porque durante la noche se acumula vapor en los dormitorios. También conviene hacerlo después de ducharse, cocinar o tender ropa. En verano, es preferible ventilar en las horas más frescas.
¿Hay que ventilar si llueve o hace mucha humedad fuera?
Sí, aunque el aire exterior esté húmedo, al calentarse dentro de casa su humedad relativa baja. Una ventilación corta sigue siendo útil para renovar el aire cargado de vapor del interior.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si el problema implica electricidad, gas, agua a presión o tienes cualquier duda, contacta con un técnico cualificado. Consulta nuestra metodología editorial.