Cómo mantener una persiana en buen estado
Una o dos veces al año, limpia las lamas y las guías, lubrica las guías con silicona seca, revisa la cinta y el recogedor y comprueba que las lamas están alineadas. En persianas motorizadas, mantén las guías limpias para no forzar el motor. Sustituye la cinta en cuanto empiece a deshilacharse.
Al limpiar las lamas por fuera, no te asomes ni te subas al alféizar. En persianas motorizadas, no manipules el motor ni sus conexiones.
Contenido del artículo
Las persianas trabajan a diario expuestas al sol, la lluvia y la contaminación. Un mantenimiento sencillo una o dos veces al año evita atascos, ruidos y roturas de cinta, y en las motorizadas alarga la vida del motor.
Limpieza de lamas
- Baja la persiana hasta que las lamas queden separadas (con las rendijas abiertas).
- Limpia desde el interior con un paño húmedo o un cepillo de mango largo, pasando por las ranuras.
- Para la cara exterior, en plantas bajas o terrazas, usa agua y jabón neutro. No te asomes en ventanas en altura.
Guías
- Aspira las guías con una boquilla estrecha.
- Limpia con un paño húmedo y deja secar.
- Lubrica con silicona en spray o un lubricante seco a lo largo de toda la guía.
- Sube y baja la persiana varias veces para repartirlo.
Cinta y recogedor
- Revisa la cinta en toda su longitud: si está deshilachada, decolorada o estirada, cámbiala antes de que se rompa. Consulta cinta de persiana rota.
- Comprueba que el recogedor recoge la cinta sin quedar floja y que la persiana no se baja sola.
- Revisa el pasacintas: si la cinta roza, se desgastará antes.
Lamas y cajón
- Comprueba que las lamas estén alineadas y que no haya ninguna rota o desplazada.
- Si al subir o bajar se oyen golpes en el cajón, revisa el eje y sus soportes.
Persianas motorizadas
Guías limpias = motor descansado. Una persiana que roza obliga al motor a trabajar más. Mantén las guías limpias y lubricadas, evita accionarla muchas veces seguidas (el motor tiene protección térmica) y no la uses si hay hielo o algo que la bloquee. Ante cualquier fallo, consulta persiana eléctrica no funciona.
Frecuencia recomendada
- Limpieza y lubricación de guías: una o dos veces al año (más en zonas de costa o con mucho polvo).
- Revisión de cinta y recogedor: una vez al año.
- Limpieza de lamas: según la suciedad, cada pocos meses.
Señales de que algo falla
- La persiana pesa más al subir.
- Hace ruido al moverla o con el viento.
- Baja torcida o se queda a medias.
Preguntas frecuentes
¿Cómo limpio las lamas de la persiana por fuera?
Baja la persiana hasta dejar las lamas separadas (con las rendijas abiertas) y límpialas desde dentro pasando un paño o un cepillo de mango largo por las ranuras. Así no hace falta asomarse.
¿Puedo usar aceite en las guías?
No es recomendable: el aceite atrapa polvo y suciedad y acaba aumentando el roce. Usa silicona en spray o un lubricante seco.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si el problema implica electricidad, gas, agua a presión o tienes cualquier duda, contacta con un técnico cualificado. Consulta nuestra metodología editorial.