Cómo mantener una persiana en buen estado

Respuesta rápida

Una o dos veces al año, limpia las lamas y las guías, lubrica las guías con silicona seca, revisa la cinta y el recogedor y comprueba que las lamas están alineadas. En persianas motorizadas, mantén las guías limpias para no forzar el motor. Sustituye la cinta en cuanto empiece a deshilacharse.

Antes de empezar: seguridad

Al limpiar las lamas por fuera, no te asomes ni te subas al alféizar. En persianas motorizadas, no manipules el motor ni sus conexiones.

Contenido del artículo

Las persianas trabajan a diario expuestas al sol, la lluvia y la contaminación. Un mantenimiento sencillo una o dos veces al año evita atascos, ruidos y roturas de cinta, y en las motorizadas alarga la vida del motor.

Limpieza de lamas

  1. Baja la persiana hasta que las lamas queden separadas (con las rendijas abiertas).
  2. Limpia desde el interior con un paño húmedo o un cepillo de mango largo, pasando por las ranuras.
  3. Para la cara exterior, en plantas bajas o terrazas, usa agua y jabón neutro. No te asomes en ventanas en altura.

Guías

  1. Aspira las guías con una boquilla estrecha.
  2. Limpia con un paño húmedo y deja secar.
  3. Lubrica con silicona en spray o un lubricante seco a lo largo de toda la guía.
  4. Sube y baja la persiana varias veces para repartirlo.

Cinta y recogedor

  • Revisa la cinta en toda su longitud: si está deshilachada, decolorada o estirada, cámbiala antes de que se rompa. Consulta cinta de persiana rota.
  • Comprueba que el recogedor recoge la cinta sin quedar floja y que la persiana no se baja sola.
  • Revisa el pasacintas: si la cinta roza, se desgastará antes.

Lamas y cajón

  • Comprueba que las lamas estén alineadas y que no haya ninguna rota o desplazada.
  • Si al subir o bajar se oyen golpes en el cajón, revisa el eje y sus soportes.

Persianas motorizadas

Guías limpias = motor descansado. Una persiana que roza obliga al motor a trabajar más. Mantén las guías limpias y lubricadas, evita accionarla muchas veces seguidas (el motor tiene protección térmica) y no la uses si hay hielo o algo que la bloquee. Ante cualquier fallo, consulta persiana eléctrica no funciona.

Frecuencia recomendada

  • Limpieza y lubricación de guías: una o dos veces al año (más en zonas de costa o con mucho polvo).
  • Revisión de cinta y recogedor: una vez al año.
  • Limpieza de lamas: según la suciedad, cada pocos meses.

Señales de que algo falla

Preguntas frecuentes

¿Cómo limpio las lamas de la persiana por fuera?

Baja la persiana hasta dejar las lamas separadas (con las rendijas abiertas) y límpialas desde dentro pasando un paño o un cepillo de mango largo por las ranuras. Así no hace falta asomarse.

¿Puedo usar aceite en las guías?

No es recomendable: el aceite atrapa polvo y suciedad y acaba aumentando el roce. Usa silicona en spray o un lubricante seco.

Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si el problema implica electricidad, gas, agua a presión o tienes cualquier duda, contacta con un técnico cualificado. Consulta nuestra metodología editorial.